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19 de junio de 2016

Ejercicio y Cáncer

Está demostrado que hacer ejercicio físico contribuye a mantener una buena salud y a prevenir/aliviar ciertas enfermedades, entre ellas algunos tipos de cáncer. 

Aunque aún no se conocen bien los mecanismos por los que el ejercicio es beneficioso en la lucha contra el cáncer, hace unos meses se ha visto una conexión con determinadas células del Sistema Inmune llamadas Células Asesinas Naturales o Células NK.

Estas Células NK tiene la capacidad de reconocer ciertas señales (proteínas) en la superficie de Células Tumorales y destruirlas. Sin embargo,  muchas veces este proceso de reconocimiento no ocurre de forma eficiente, debido a que la mayoría de  las células tumorales NO muestran estas señales, y por tanto el sistema inmune cree que son Células normales



Recientemente se ha observado que al realizar EJERCICIO FÍSICO, las células tumorales se “estresan” y muestran en su superficie estas señales que permiten que sean reconocidas y eliminadas por las células NK de nuestro sistema inmune. De este modo, la práctica regular de ejercicio contribuye a combatir las células tumorales antes de que crezcan y formen cáncer, así como eliminar tumores ya formados.


8 de mayo de 2016

¿ Sabías qué... …el músculo es capaz de liberar hormonas?


Muchas personas piensan que los beneficios del ejercicio se limitan a quemar calorías, controlar nuestro peso corporal o conseguir una bonita figura. Sin embargo, los beneficios del ejercicio van mucho más allá.

Hace unos años se descubrió que el músculo es capaz de actuar como un órgano endocrino, ya que tiene la capacidad de producir hormonas en respuesta a la actividad física.

Estas hormonas, llamadas Mioquinas, son liberadas a la sangre y pueden actuar sobre el propio musculo u otros órganos, tales como el tejido adiposo, hígado, páncreas, huesos y cerebro.

Entre estas Mioquinas se incluyen TNF-α, BDNF, IL-6, IL-8, IL-15, IL 17, IL-10, IL-1RA, LIF, irisina y muchas otras moléculas.

Aún queda mucho más por estudiar pero parece ser que estas hormonas tienen un efecto protector contra algunas enfermedades como por ejemplo la diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, algunos tipos de cáncer, demencia y depresión.



23 de abril de 2016

Fenilcetonuria

Es una enfermedad monogénica (presenta un solo gen afectado) que consiste en una deficiencia hereditaria de la enzima hepática Fenilalanina-Hidroxilasa.


Las personas que padezcan esta enfermedad tendrán una capacidad reducida de convertir el aminoácido Fenilalanina en Tirosina por la deficiencia en dicha enzima. Esto produce un aumento excesivo de la cantidad de Fenilalanina en sangre que conlleva una toxicidad cerebral.



Los principales síntomas son:

1) Retraso en el desarrollo. 2) Progresiva pérdida de las capacidades intelectuales. 3) Ataque epilépticos. 4) Eczema. Además puede acompañar de problemas psiquiátricos y de comportamiento.

¿Cómo podemos tratar la Fenilcetonuria?

El mejor tratamiento se basa en reducir la ingesta de alimentos con Fenilalanina y así evitar los efectos perniciosos de su acumulación en sangre. Sí los pacientes siguen una dieta apropiada desde los primeros días de vida su desarrollo será normal.

Hay que tener en cuenta que la Fenilalanina es un aminoácido esencial, es decir, nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo y solo podemos obtenerlo a partir de la dieta. Por tanto, no se puede eliminar completamente la Fenilalanina de la dieta, y se suele proporcionar solamente cantidades necesarias para el crecimiento y reparación de tejidos.

¿Qué alimentos son  ricos en Fenilalanina?

En general se debe restringir las carnes, la leche, el huevo, el queso, frutos secos, algunos pescados y el pan durante toda su vida. Se debe suplementar la dieta con vitamina D y Calcio.

¿A quién afecta esta enfermedad?

Puede afectar a todos los grupos étnicos,  y no hay diferencias entre mujeres y hombres. En España, se considera que 1 por cada 12.000 habitantes pueden sufrir esta enfermedad.

El diagnostico para esta enfermedad se conoce popularmente como la  “Prueba del talón”. 


9 de abril de 2016

Funciones de nuestra grasa corporal


El tejido adiposo o grasa corporal, es conocido popularmente por ser el sitio donde se almacena el exceso de calorías ingeridas en nuestra dieta como grasas.


Tradicionalmente, a este tejido se le adjudicó otras funciones fisiológicas adicionales tales como; protección mecánica contra los golpes, aislamiento térmico contra el frio y la sujeción de las vísceras como el corazón y riñones.


Sin embargo, hace unos años, diversos estudios mostraron una nueva función sorprendente de este tejido. Y es que posee la capacidad de actuar como un órgano endocrino capaz de producir y liberar diferentes sustancias u hormonas llamadas Adipocinas.


Estas Adipocionas no solo actúan sobre el propio tejido adiposo sino que  también afectan a otros órganos como el cerebro, hígado, páncreas  y músculos. Además, intervienen en numerosos procesos como la regulación del peso corporal, en el sistema inmune, en la función vascular, en la función reproductiva y en el desarrollo de la resistencia a la insulina.



22 de marzo de 2016

Intolerancia a la lactosa

Este trastorno se debe a que no hay suficiente enzima Lactasa en el intestino de algunas personas para “digerir” toda la lactosa (azúcar de leche) consumida en los alimentos.

La lactosa no digerida pasa al intestino grueso, donde es utilizada por bacterias intestinales, las cuales originan gases y ácidos que provocan malestar estomacal.




Esta intolerancia es causada por un descenso “NORMAL” en la producción de la enzima Lactasa que ocurre con la edad en todos los mamíferos. No obstante, en algunas personas se han desarrollado mutaciones genéticas que permiten la producción de la lactasa durante la vida adulta. Las personas que no poseen estas mutaciones (casi el 70% de la población mundial) presentarán Intolerancia a la lactosa.

Síntomas: malestar estomacal que se puede acompañar de gases, diarrea e inflamación en el estomago.

Tratamiento: se basa en reducir el consumo de leche y productos lácteos (yogur, queso, mantequilla…) o restringirlos totalmente según la cantidad de enzima lactasa que tenga la persona afectada. Es necesario suplementar la dieta con calcio ya que los productos lácteos son su fuente principal.

En la actualidad existen productos lácteos comerciales a los que se les ha reducido o eliminado el contenido de lactosa.

* Es importante no confundir Alergia a la leche con Intolerancia a la lactosa.

21 de marzo de 2016

Trastornos relacionados con el GLUTEN – Nuevas definiciones

En los últimos 10 años ha quedado claro que, junto con la enfermedad celíaca, existen otras condiciones relacionadas con la ingestión de gluten. Dentro de ellas se han considerado que son tres las formas principales: 

a) la menos frecuente es la alergia al trigo

b) la forma autoinmune que incluye la enfermedad celíaca, la dermatitis Herpetiformis y la ataxia por gluten y 

c) la sensibilidad al gluten que es posiblemente inmuno-mediada y ahora la más frecuente. 

En la siguiente tabla proponemos una variedad de esta clasificación con cuatro formas principales.




Se recomienda utilizar el nombre de “trastornos relacionados con el gluten” como un término general sugerido para todas las enfermedades desencadenada por el gluten y se sugirió que el término intolerancia al gluten no debería ser utilizado


Fuente: Enfermedad celíaca y sensibilidad al gluten no celíaca. En Rodrigo L y Peña AS, editores.



12 de marzo de 2016

¿Sabías por qué... se recomienda hacer más de 3 comidas al día para adelgazar?




Si queremos perder peso, cada vez es más habitual que doctores y nutricionistas  nos recomienden que es mejor…“comer poco muchas veces, que mucho pocas veces” …. Siendo lo ideal realizar al menos 5 comidas al día.


Esto es debido a la influencia del número de comidas sobre el Gasto Termogénico de los Alimentos, el cual se define como el gasto de energía que el cuerpo debe realizar para digerir y metabolizar los alimentos que consumimos.

De tal forma que cada vez que comamos y el cuerpo ponga en marcha la digestión, gastaremos una determinada cantidad de energía. Por ello, cuantas más veces al día comamos, más veces pondremos en marcha la digestión y mayor será la cantidad de energía total empleada por nuestro cuerpo al digerir y metabolizar una misma cantidad de calorías.